Hacienda Los Trapiches es un espacio turístico de cerca de 8 hectáreas que ha pertenecido a la familia Araya, por cinco generaciones, que se complementa de actividades agrícolas que se dan en las propiedades aledañas al complejo turístico.    

En la actualidad la Hacienda Los Trapiches es administrada por AYLA Springer's de Grecia S.A., empresa con una gran experiencia en la organización de eventos especiales y catering service, así como en el área de restaurantes.

Bajo la administración de Springer's, y con el concepto de Hacienda Los Trapiches, se le da continuidad a una la tradición de la finca,  desde hace más de 100 años, como lo es la molienda de la caña de azúcar mediante un trapiche hidráulico, construido en Glasgow, Escocia, en 1865.  Por esa razón es que el lema de Hacienda Los Trapiches es “Guardianes de una tradición”.

La Hacienda Los Trapiches forma parte del patrimonio cultural de Costa Rica, rescata y conserva la identidad cultural de la región, que no es diferente a la del Valle Central, y a la de otras regiones del país, tales como Guanacaste y la Zona Sur, donde tradicionalmente se ha cultivado la caña de azúcar.

Trabajamos El Trapiche todos los domingos.  La molienda da inicio a las 8:00 de la mañana y alrededor del mediodía iniciamos la fabricación de dulce, sobao, melcochas y otros productos del trapiche.  Todas las actividades pueden ser observadas por el visitante en un espacio espacialmente diseñado para estos efectos.  Con la actividad del trapiche se pretende rendir tributo a nuestros campesinos, a los labriegos sencillos de muchas generaciones, que madrugaron y siguen madrugando, para preparar la tierra, nuestra tierra, que es pródiga para la producción de alimentos.

La Hacienda Los Trapiches está atravesada por el río Prendas, que es el límite natural entre los cantones de Grecia y Poás. El río recorre toda la finca de manera muy sinuosa y hay senderos por todo su borde, así como áreas para descansar a la sombra de los árboles. Tratamos de tener una buena relación con la naturaleza, conservando las especies de flora y fauna nativas, reforestando, y no usamos plaguicidas ni abonos sintéticos.